Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante ustedes, hermanos,
que él ha pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y
“Por tu culpa, por tu culpa, por tu gran culpa”
...Y un poco de la mía quizás...
"¡Ruega por nosotros pecadores!"
No existen razones ni leyes, los imposibles siempre son posibles. La contradicción es lo único certero. El amor duele, el odio satisface. En la muerte habrá vida y la vida no es más que muerte. Como un oximoron... lo único lógico en un mundo ilógico
Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante ustedes, hermanos,
que él ha pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y
“Por tu culpa, por tu culpa, por tu gran culpa”
...Y un poco de la mía quizás...
"¡Ruega por nosotros pecadores!"

No, mi amor. No tenías razón.. no fue solo una adicción pasajera. Resulta que no lo superé nunca y me quedé estancada en el momento en el que, sin quererlo, me enamoré de ti... y sin embargo sé que no volveremos a vernos... que esas charlas y esas caricias no se repetirán. ¿Que hago, amor mío, si aún estas en mi mente? ¿Seguiré yo viviendo en tus pensamientos?
Yo aún guardo tu imagen y tus palabras nítidas en mi mente. Aún te espero... en la misma plaza... en el mismo banco... por si te veo pasar... por si te das cuento de como me siento... Y aún así.. no has vuelto a dar señales de vida. Dime cariño... si supieras como te extraño... ¿ Volverías por mi?
Entre suspiros le susurró que la amaba, mientras sus manos, y sus labios, recorrían su cuerpo terso y joven. Atrapada en sus brazos ella sonreía y gemía. La besó mientras le prometía el cielo, el mar y la tierra, ella sólo asentía. El tiempo se acababa… la besó una vez más y le prometió que nunca la dejaría ir. En un orgasmo de promesas imposibles se despidieron. A él lo esperaba su mujer y sus hijos, a ella otro cliente. Él volvió con su familia, ella volvió a su esquina.Imagen: Brassai. Prostituta de noche